Desprendimiento en frentes de forjado
El desprendimiento en frentes de forjado es una de las patologías estructurales más graves y comunes en los edificios, cuya detección temprana y reparación a tiempo son fundamentales para garantizar la seguridad de los habitantes y transeúntes.
Cuando el hormigón de los cantos de los forjados (la zona visible en los bordes de los balcones o terrazas) se deteriora, pierde su capacidad de proteger las armaduras de acero interiores. Si no se actúa con rapidez, el colapso de estos elementos puede provocar graves accidentes y un encarecimiento exponencial de las obras de rehabilitación.
Cómo detectar el deterioro antes de que sea tarde
El proceso de degradación no ocurre de la noche a la mañana. Por lo general, existen señales visuales muy claras que avisan de que la estructura está sufriendo:
- Fisuras y grietas longitudinales: Aparecen justo en la línea del frente del forjado, siguiendo la dirección de las barras de acero internas.
- Manchas de óxido: El color anaranjado o marrón en la superficie del hormigón delata que el agua ha alcanzado el hierro y este ha comenzado a corroerse.
- Abombamientos y desprendimientos parciales: El acero, al oxidarse, aumenta su volumen hasta hacer estallar el hormigón que lo recubre, dejando las varillas metálicas totalmente expuestas a la intemperie.
El origen del problema: La carbonatación
La causa principal de este fenómeno es la carbonatación del hormigón. El hormigón es un material alcalino que protege al acero de manera natural. Sin embargo, con el paso de los años, el dióxido de carbono de la atmósfera penetra en sus poros, reduciendo su pH. Al perder esta protección ácida, el acero se oxida rápidamente en presencia de humedad.
Pasos para una reparación estructural segura
Para solucionar este problema de forma definitiva, no basta con aplicar un simple parche de mortero estético. Se requiere un proceso técnico riguroso:
- Saneado de la zona: Picar y retirar todo el hormigón degradado o suelto hasta encontrar una base firme y limpia.
- Limpieza del acero: Eliminar por completo el óxido de las armaduras mediante cepillado de púas de acero o chorreo de arena.
- Protección pasivante: Aplicar una imprimación anticorrosiva especial sobre el metal para detener la oxidación futura.
- Reconstrucción del volumen: Utilizar morteros de reparación estructural de alta resistencia (morteros tixotrópicos con fibras).
- Protección final: Aplicar un revestimiento impermeable y anticarbonatación en todo el frente.
Ante el menor indicio de desprendimiento en frentes de forjado, la prevención es la mejor inversión. En Rodríguez Ros contamos con un equipo de ingenieros y técnicos especialistas en diagnosis y rehabilitación estructural. Rehabilitar estas zonas críticas con Rodríguez Ros garantiza recuperar la solidez de la fachada utilizando materiales de última generación y sistemas que detienen la carbonatación, asegurando la tranquilidad de su comunidad por muchos años.

